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octubre 27, 2020
El Dinamico Latino
Mundo

Dos acusaciones de conducta sexual inapropiada empañan la carrera presidencial de Joe Biden

La ausencia de un nombre resulta cada vez más atronadora en la larga lista de aspirantes demócratas a derrotar a Donald Trump en las elecciones presidenciales de 2020. Joe Biden, vicepresidente de la Administración de Barack Obama, el candidato más esperado y descontado, se demora en anunciar sus intenciones en lo que no está claro si resulta la espera a una fecha elegida en el calendario o una duda sincera, la misma que en el caso de 2016 le llevó finalmente a no presentarse frente a Hillary Clinton

Ahora, a los 76 años, tiene delante a un rosario de rivales de todo tipo y condición frente a los que hacer valer sus casi 50 años de experiencia en la política de Washington. Pero su largo historial tiene tanto de aval como de lastre. Resucitan episodios como su gestión del caso de Anita Hill. Desde este fin de semana se enfrenta, además, a la acusación de haberse propasado con una mujer en 2014. Este lunes se sumó otra. La era MeToo enturbia la carrera de un candidato de manual.

Lucy Flores, una activista y exlegisladora de Nevada, relató el viernes en un artículo en la revista The Cut y, acto seguido, en una entrevista en CNN, que en un mitin demócrata hace cinco años, cuando el vicepresidente acudió a respaldarla en su campaña a vicegobernadora, la agarró por detrás y la besó en la cabeza, un gesto inesperado e indeseado por ella, de entonces 35 años. “Es algo completamente inapropiado y que deberíamos considerar en alguien que quiere presentarse a presidente”, dijo Flores en una entrevista. Biden negó inmediatamente la acusación de haber tocado de forma indebida a esta o a cualquier mujer, pero a lo largo del fin de semana empezaron a circular fotografías de archivo del veterano político agarrando por los hombros y en otro tipo de actitudes afectivas a mujeres en actos públicos, imágenes cuyo significado se somete ahora a examen.

La bola de nieve creció el lunes. Otra mujer llamada Amy Lappos dijo que Biden la agarró de la nuca y tocó su nariz con la suya en un evento de recaudación de fondos de 2009.

Asesores de Biden recalcaron el domingo que el episodio de Flores no va a alterar su decisión de aspirar o no a la Casa Blanca, siendo como es el más popular en los sondeos, pero supone una gota más en uno de los flancos débiles de la posible candidatura del vicepresidente: el feminismo. Senador desde los 29 años, Biden presidía el Comité de Justicia que examinó las acusaciones de acoso de Anita Hill en 1991  contra el hoy juez del Supremo Clarence Thomas, una sesión que se ha convertido en paradigma de interrogatorio machista y de culpabilización de la presunta víctima.

Aunque votó contra la nominación de Thomas para el alto tribunal, Biden permitió aquella jauría y ha tenido que pedir disculpas en varias ocasiones. La semana pasada, lo hizo de nuevo. “Se enfrentó a un comité que no entendió bien el infierno en que consistía aquello. Hasta el día de hoy, me arrepiento de no haberle concedido el tipo de audiencia que se merecía”, dijo.

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